Guerra
entre ecologistas en la Antártida
(BV / 20-01-09) En vez de unirse frente a un enemigo
común, la flota ballenera japonesa, Greenpeace y Sea Shepherd,
las dos organizaciones que tratan de impedir la caza de ballenas, se
enfrentan entre ellos en una absurda guerra de declaraciones subidas
de tono.
Greenpeace califica las acciones de Sea Shepherd (cuyo dirigente,
el Capitán Watson. fue uno de los fundadores de Greenpeace) como
de “peligrosos extremistas”, mientras que los aludidos
se lamentan de que “Geenpeace lo que busca es mostrar al mundo
imágenes de sus heroicos activistas saltando con sus lanchas neumáticas
junto a los balleneros japoneses; pero eso no detiene los arpones”.
Los enfrentamientos verbales han llegado a un punto insostenible cuando Greenpeace se
negó a facilitar a Watson las coordenadas donde se encontraba
la flota japonesa, tras perder su estela cuando fueron a recoger a los
dos tripulantes que habían abordado el buque nodriza japonés.
Los hombres que abordaron el ballenero, para entregar una carta al capitán
pidiendo el cese de sus actividades, fueron retenidos y maltratados durante
dos días hasta que intervino el buque de aduanas australiano Oceanic
Viking y fueron liberados. Fue al ir a recogerlos al buque australiano
cuando perdieron la pista de la flota japonesa.
Mientras El capitán Watson se felicita por haber hecho perder a
los japoneses una semana de faena y un montón de combustible en
esas escaramuzas, lo que ha salvado muchas ballenas, desde Greenpeace se
lamentan de los métodos inadecuados de protesta y el líder
de la expedición Karli Thomas dice que “no piensa dar
las coordenadas a nadie, porque tenemos muy claro que en nuestra actuación
hay una línea que no vamos a cruzar, la de la violencia directa.
Es nuestra política desde hace 30 años y no vamos a cambiarla
ahora. Por otra parte, Sea Shepherd nunca nos ha dado coordenadas durante
esta expedición”.
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