Zona pelágica profunda: hábitat vital
(MBARI-Comunicado / 03-02-10). Cuando la mayoría de la gente piensa en el fondo del mar, imagina amplias extensiones de suelo fangoso. Sin embargo, la mayoría de los animales de las profundidades y tal vez la mayoría de los animales de la Tierra, viven en la “zona pelágica profunda”, las oscuras aguas entre la superficie del océano y el fondo marino.
Un importante artículo de investigación realizado por el biólogo marino Bruce Robinson, de MBARI (Monterrey Bay Aquarium Research Institute) señala que este hábitat aparentemente remoto está viéndose afectado por las actividades humanas. El artículo de Robinson destaca la necesidad urgente de comprender y proteger la diversidad de animales de este hábitat único y vital.
La “zona pelágica profunda” se extiende de unos cien metros bajo la superficie del mar hasta el lecho marino. Debido a que está a una profundidad de entre cuatro y diez kilómetros y cubre quizás dos tercios de la superficie del planeta, esta zona forma el mayor hábitat para la vida en la Tierra. Robinson sugiere que el inmenso volumen de este hábitat tridimensional contiene más especies diferentes y más organismos individuales que ningún otro ambiente del planeta.
Después de décadas de estudio de los animales de las profundidades marinas, Robinson ha dicho que “para la mayoría de la gente estos animales están fuera de la vista y de la mente. Están también fuera del alcance de todos excepto de unos pocos científicos equipados con la última tecnología. Como consecuencia, sabemos realmente muy poco sobre ellos. Como estos animales se han adaptado a la vida en las profundidades marinas, muchos tienen una apariencia muy rara, incluso estrafalaria, pero son ejemplos maravillosos de la diversidad natural. La conclusión es que los habitantes de este ambiente constituyen las mayores y menos conocidas comunidades de la Tierra”.
UN MILLÓN O MÁS DE ESPECIES NO DESCRITAS
Robinson continua: “un millón o más de especies no descritas, con adaptaciones biológicas y mecanismos ecológicos aún no imaginados, pueden vivir en el gran volumen de la columna de agua de mar profundo… Los animales de este enorme hábitat tienen vínculos esenciales en la red alimentaria oceánica. También proveen de alimento a importantes especies comerciales como el atún y el salmón, así como a ballenas, tortugas y calamares gigantes”.
A causa de que los animales de mar profundo son vistos en contadas ocasiones, es fácil pensar en ellos como seres inmunes a las actividades humanas. Sin embargo, Robinson argumenta que los procesos en curso como la sobrepesca, la acidificación oceánica y la expansión de las zonas bajas en oxígeno en el océano eventualmente podrían acabar con organismos clave y provocar cambios irreversibles en las redes alimentarias del mar profundo.
Estos cambios en las comunidades de animales de mar profundo pueden ser invisibles en la superficie, pero podrían afectar directamente a los mamíferos marinos, la pesca, o incluso el clima de la Tierra. Robinson dice que “teniendo en cuenta los cambios que ocurren en las capas superiores del océano, puede haber pocas dudas de que habrá cambios importantes en las aguas más profundas también".
Según el artículo de Robinson la principal preocupación aquí debería ser la perspectiva de extinciones masivas, que amenazan pérdidas en la función del ecosistema, la oportunidad económica y los servicios del ecosistema vital.
Menos dramáticamente, algunas especies de las aguas profundas pueden florecer, mientras que otras serán menos comunes. Por ejemplo, Robinson sugiere que los animales que se reproducen rápidamente, como las medusas y los calamares, podrían reemplazar a animales como los peces de mar profundo, que maduran tardíamente y tienen menos crías.
DOCUMENTAR LA BIODIVERSIDAD EXISTENTE
Sin embargo, para saber si las especies de profundidad están cambiando, los investigadores deben tener alguna idea sobre lo que ya hay ahí. Por ello Robinson subraya la necesidad de documentar la biodiversidad existente en las comunidades de mar profundo. Como Robinson apunta: “Esos animales probablemente superen en número a todos los demás de la Tierra, pero son tan poco conocidos que su biodiversidad aún tiene que ser incluso estimada”.
De este modo, los cambios en los números y la diversidad de los animales de mar profundo pueden estar ocurriendo ya sin nuestro conocimiento. Robinson añade: “No podemos ser buenos administradores de estas comunidades si no sabemos qué animales hay. El principal problema es que no tenemos datos de referencia. Sin esta información sobre los animales que forman actualmente estas comunidades no podemos medir los cambios naturales o los cambios producidos por la actividad humana”.
Desde una perspectiva científica, un ecosistema diverso es normalmente un ecosistema sano. Como Robinson escribe en su artículo: “La diversidad biológica promueve la estabilidad ecológica. Proteger la estabilidad del ecosistema que proporciona una parte importante del suministro de alimentos del mundo es, obviamente, en nuestro mejor interés”.
Robinson continua diciendo que “aunque el mar profundo ha comenzado a recibir la atención de los conservacionistas, sus esfuerzos hasta la fecha se han focalizado principalmente en el lecho marino profundo”. Enfatiza que una de las principales barreras para la conservación de los animales pelágicos de las profundidades es la falta de conocimiento. “A pesar del significado de la fauna pelágica profunda y lo obvios beneficios de proteger su biodiversidad, la información básica necesaria para hacerlo aún está faltando”.
Robinson argumenta que los seres humanos no tienen tiempo para recoger información de referencia sobre la diversidad del mar profundo. Recomienda dejar de lado las áreas protegidas en el mar profundo a pesar de que nuestra información sobre la biodiversidad siga siendo incompleta. “Debemos empezar incluyendo las comunidades pelágicas profundas cuando establecemos áreas protegidas en la superficie del mar o en el lecho marino… El sentido común nos dice que los océanos deberían estar protegidos y que la protección debería incluir la conservación de la biodiversidad de los pelágicos de las profundidades”.
Para ver en Youtube el vídeo de la sepia vampiro Vampyroteuthis en el mar profundo, pinche aquí. |