(M. Montoya / 11-07-11) Bahamas se suma al grupo de países que protegen a los tiburones. El gobierno ha decretado la veda de pesca de los escualos en los cerca de 630.000 kilómetros cuadrados de aguas territoriales del país.
El decreto hecho público en Nassau ha sido aplaudido por las organizaciones de protección ambiental. Protege a partir de ahora más de 40 especies que habitan las aguas de Bahamas y se une a Palau, Honduras y Maldivas en la prohibición de la pesca comercial. Ahora, en conjunto, los tiburones tienen un espacio de 2,4 millones de kilómetros cuadrados donde vivir sin el peligro de ser capturados.
En Bahamas se prohibió la pesca de tiburón con palangre hace 20 años, para mantener una población “saludable”, pero el anuncio de la instalación de una fábrica de envasado de pescado por parte de una empresa local, que hizo pública su intención de convertirse en pionera de la exportación de aleta de tiburón envasada desató las alarmas.
The Pew Environment Goup y BTN se pusieron en marcha y en una rápida campaña de recogida de firmas reunieron 5.000 con las que presentaron una reclamación al Gobierno. La petición tuvo su efecto y ha culminado con la firma del decreto por parte del Primer ministro, Hubert Ingraham.
Para Lawrence S. Cartwright, Ministro de Agricultura, ahora “las aguas de Bahamas son un santuario para todas las especies de tiburones que la habitan y su proliferación convertirá este país en la referencia mundial para la observación de los tiburones en su hábitat.”
Una de las claves del proceso ha sido el interés económico. El Gobierno ha sabido ver que los beneficios de una empresa, aunque sea estatal, nada tienen que ver con el prestigio mundial que cobra el santuario y la cantidad de turismo que atraerá. Será un impulso importante la economía de la principal fuente de ingresos que alimenta Bahamas: el turismo.