|
Space Plane: propulsor "manos libres"
(spaceplane.es / 21-06-06) De los muchos propulsores que empiezan a proliferar en el mundo del buceo, algunos destacan por alguna razón, como es el caso del SpacePlane, el más ligero del mercado. Pesa 9 kilos (3 bajo el agua) tiene una autonomía de 80 minutos a una velocidad media de 4 km/h y funciona hasta los 80 metros de profundidad.
En realidad es un doble propulsor, uno a cada lado de la botella, anclados con un sistema de sujeción. Luego , no hay más que sujetar la botella al jacket y a bucear. En el anclaje van, en un
compartimento estanco, las dos baterías de Niquel-Metal Hidruro de 24V 3Ah recargables.
Este propulsor fabricado en Japón viene con un kit de carga de baterías doble (requiere 1 hora para carga total cada una) y hay disponible un cargador de 4 slots ideal para centros de buceo con más de un SpacePlane.
La ventaja de ser un “manos libres” es que el timón es nuestro cuerpo y sólo hay que accionar los conmutadores de puesta en marcha, selector de velocidad (tiene tres: 2, 4 y 6 km/h ) y parada. Tiene un compensador de giro de las palas regulado por un microprocesador para igualar la velocidad de rotación de las hélices, control de seguridad de marcha (de apagado automático), sistema de liberación de emergencia con un solo toque y el secreto de su ligereza y resistencia está en los materiales utilizados en las carcasas: resinas sintéticas en vez de los clásicos polímeros o aluminio.
El precio es de 3.600 € (sin IVA), que baja a 3.400 por la compra de dos y 3.100 por tres SpacePlane. Esta última opción, permite al comprador convertirse en distribuidor de la empresa Esferamar, importadora del invento en España. Para ver cómo funciona, en: http://www.spaceplane.es/movie_high.htm, un minivídeo nos muestra a un buceador haciendo acrobacias y podemos oir cómo se vuelve loca la alarma de su computadora de buceo, por las velocidades que alcanza en sus constantes subidas y bajadas. Es uno de los temas que hay que cuidar en el uso y disfrute de estos propulsores. |