El
pulpo, originario de la Antártida
(Agencias / 11-10-08) El
origen de muchos de los pulpos de las grandes profundidades oceánicas
se sitúa en una especie que vivió en la Antártida hace 30 millones
de años, según han revelado científicos que trabajan en el primer
Censo de la Vida Marina. A menos de dos años de completar el primer
censo de la vida marina, los expertos que participan en el proyecto
han dado a conocer algunos de los principales descubrimientos recogidos
hasta el momento.
Científicos
del Censo tienen ahora pruebas genéticas de que una gran proporción
de las especies de pulpos que habitan en grandes profundidades proceden
de una única especie originaria de la Antártida. Los científicos
estiman que los pulpos empezaron a emigrar a otros océanos hace unos
30 millones de años a medida que el Polo Sur se enfriaba y se formaba
una gran capa de hielo.
Este proceso creó una especie
de "autopista" marina de norte a sur de aguas gélidas que
permitió la salida de los pulpos hacia otras áreas. El científico
estadounidense Jesse Ausubel, uno de los directores de proyecto,
explicó a la agencia Efe que "existió un flujo de agua fría
rica en oxígeno y sal que atrajo a los pulpos. Éstos se extendieron
hacia el norte y hacia las grandes profundidades siguiendo esta masa
de agua". Ausubel agregó que las nuevas poblaciones de
pulpos se habituaron a las grandes profundidades y perdieron las
características bolsas de tinta "porque donde no hay luz,
este mecanismo no tiene ninguna ventaja evolutiva".
Por su parte, la investigadora
venezolana Patricia Miloslavich, de la Universidad Simón Bolívar
de Caracas y una de las principales científicas del CVM, destacó
la presencia del estudio sobre los "concheros" del Caribe
en este cuarto informe de progreso. Otro de los nuevos descubrimientos
es de un equipo de Venezuela y se refiere a la increíble abundancia
de conchas gigantes en el Caribe entre los años 1200 y 1500.
Miloslavich explicó que
estos "concheros" se formaron durante esos trescientos
años, "cuando los indígenas de las zonas continentales de
Venezuela migraban hacia la costa, hacia el archipiélago de Los Roques,
y explotaban una caracola gigante llamadas 'botuto' localmente". Su
explotación masiva creó gigantescas concentraciones "que
han llegado a generar islas que cambian las corrientes locales y
son colonizadas por grandes cantidades de organismos".
Ausubel destacó que estos
dos ejemplos son sólo una muestra de la gran cantidad de investigaciones
que se están realizando en todo el mundo sobre la vida en los océanos. "Integrar
todos estos descubrimientos en múltiples regiones del mundo es un
gran desafío. Personalmente estoy asustado por la cantidad de trabajo,
pero estoy seguro al 100 % que en octubre del 2010 estará listo el
primer censo de la vida marina", dijo el científico.
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