|
Reserva de caballitos en peligro
(M.Montoya / 6-10-08) Dos
especies de caballitos de mar endémicas del sur de Gran Bretaña,
están en peligro de extinción, una vez más por la acción del hombre.
Se trata de las especies Hairy y Short Snouted (peludo y hocico corto)
que tienen su hábitat en las praderas de zostera marina (eelgrass)
de Studland (Dorset)
Declarada
Reserva Natural desde 2001, Studland Bay es un punto de atención
para el turismo vacacional por sus playas y en temporada alta se
multiplica por siete su población. Los barcos de recreo y de pesca
que anclan en las zonas costeras son la principal amenaza para los
caballitos.
La cuestión es que viven
en aguas bajas y medias, cerca de la superficie, entre las largas
hojas de las praderas de zostera, que en las mareas bajas llega a
quedar en parte al descubierto. La destrucción de la pradera, su
hábitat, parece imparable ya que cada vez que un barco fondea en
la zona, arrasa unos metros cuadrados de hierba, entre la que hace
su vida el frágil hipocampo.
Steve Trewhella, del Seahorse
Trust, lleva buceando en estas aguas “tanto tiempo como
pueda recordar”. Dice que “desde que se descubrieron estas
dos especies no he dejado de bucear en la zona en su busca. Es
una experiencia verlos en su hábitat natural, cuando los encuentras,
porque son muy difíciles de localizar, por que se mimetizan, pero
cada vez quedan menos. La mayoría de los buceadores que vienen
por aquí podrían pasar toda una vida en busca de caballitos de
mar en su hábitat natural y nunca encontrarlos”.
un rayo de esperanza
A pesar de la clara disminución
de la población de ambas especies, Steve ve con esperanza el futuro: “los
movimientos para restringir el tráfico marítimo y zonas de fondeo
en la bahía están en marcha. Queda lo más importante: equilibrar
las propuestas de restricción con los intereses comerciales y económicos
de los empresarios de la zona. Mientras tanto, este año he descubierto
mucha más vida, he un breve período de tiempo he contabilizado más
de 40 y la gran mayoría estaban en gestación. Algo asombroso que
nos da algo de esperanza en el futuro”.
Sin embargo Mr Trewhella
no termina de ser optimista y dice: "Podemos perder este
hábitat en una sola generación, sólo queda un diez por ciento de
la pradera que había hace 50 años y el eelgrass es tan importante
para los hipocampos, como la selva lo es para el orangután. Si pierde,
perdemos los caballitos de mar que viven allí”.
En el cercano Bankes Arms
Hotel -a un corto paseo desde el amarre en South Beach, Studland
Bay, Tim Lightbrown, propietario del pub está orgulloso de los caballitos
de mar. En su puerta los vemos como logotipo para su micro-cervecería
y son el reclamo para muchos clientes. “Vienen en sus barcas,
fondean en la zona para pescar o bucear y buscar caballitos, y acaban
en mi establecimiento. El día que prohíban tirar el ancla frente
al pub, se acabó mi negocio”. El problema es peliagudo: sin
caballitos no hay negocio y con caballitos protegidos tampoco.
¿Será capaz el Gobierno
local de lograr un equilibrio entre la conservación y los intereses
comerciales? Los hipocampos ya son especies protegidas en virtud
del Campo y la Ley de Vida Silvestre. Sin embargo, Ian Alexander,
concejal del municipio admitió que “es difícil de hacer cumplir
la ley. Para actuar, nos tendrían que demostrar los daños, de hecho,
dañar los caballitos de mar. En primer lugar, que es bastante difícil
de hacer en este momento. En segundo lugar, tendríamos que demostrar
que el daño fue deliberado o imprudente. Y sería muy difícil demostrar
dada la naturaleza de las actividades que se desarrollan en la bahía".
La cuestión está clara:
encontrar la mejor manera de garantizar la supervivencia de estas
enigmáticas criaturas sin perjudicar la economía loca. Pero es reto
del que siempre sale ganando el hombre y sus intereses personales... |