Protección para seis áreas marinas
(MM / Greenpeace 30-09-09) Ante el Convenio sobre la Diversidad
Biológica, se han presentado diversas evidencias que avalan la importancia
de protección de seis áreas marinas, que comprenden el sur de las
Islas Baleares, el canal de Sicilia y otras cuatro zonas situadas
en el Pacífico central y oeste.
El informe presentado
por la organización ecologista Greenpeace ante el Convenio sobre
la Diversidad Biológica (CBD en sus siglas en inglés), reunido en
Otawa (Canadá), demuestra la riqueza de las aguas del sur de las
Islas Baleares para ser declaradas como un santuario, especialmente
por ser el lugar de desove de diferentes túnidos.
Este documento resume la información científica disponible para
justificar de qué manera estas áreas cumplen los criterios ecológicos
y biológicos de áreas marinas significativas. El estudio también
discute las cuestiones que se presentan como resultado de las circunstancias
únicas que se dan en estas zonas de aguas internacionales del Mediterráneo.
El trabajo evalúa, asimismo, siete criterios propuestos por la CBD
que demuestran su singularidad. En el Sur de las islas Baleares se
pueden encontrar praderas de maerl, corales de profundidad,
cachalotes, rorcuales comunes, delfines mulares, tortugas bobas e
incluso especies de aves protegidas como la pardela balear.
Además, en estas aguas se reproduce el atún rojo (Thunnus thynnus),
el atún blanco, la melva, la llampuga e incluso el pez espada.
PUNTO ESENCIAL DE PRODUCTIVIDAD Y BIODIVERSIDAD
“Todas estas características convierten a las aguas del sur
de Baleares en un punto caliente de productividad y biodiversidad
del Mediterráneo, por lo que deberían de declararse de manera inmediata
como santuario de túnidos para proteger esta zona de desove y favorecer
así la recuperación de los stocks”, ha declarado Celia Ojeda
responsable de océanos de Greenpeace.
Este verano Greenpeace pidió en Palma de Mallorca
la urgente protección de estas aguas y la declaración de un santuario
de atún rojo en aguas de Baleares. Esta propuesta de santuario se
apoya en un informe científico que ha estudiado las áreas de desove
de esta especie y en los informes que se han presentando ante la
CBD.
El Gobierno regional de Baleares, la consejería
de Medi Ambient, las ONG, la IUCN, los pescadores locales e incluso
la mayor compañía comercial de atún rojo, Mitsubishi, apoyan la propuesta
de creación de este santuario.
“Sin embargo, el Gobierno sigue sin actuar para proteger estas aguas a
pesar de estar obligado por la por la Unión Europea a través de la Regulación
Mediterránea a declarar Reservas Marinas que protejan las áreas de desove y
de cría de especies en peligro y las aguas internacionales. Los Gobiernos europeos
no tienen excusa, ahora tienen, no sólo la herramienta sino la obligación,
moral de proteger los mares y océanos”, ha finalizado
Ojeda.
La organización ecologista pide la declaración de
una red global de Reservas Marinas que abarque el 40% de los océanos
como medida esencial para protegerlos de los impactos del cambio
climático, recuperar la salud de los stocks pesqueros y proteger
la vida marina de la destrucción y el colapso. |