(BV / 28-10-11) Pew Environment Group ha publicado esta semana una serie de fotos que son muy fuertes, ya que revelan la magnitud de la pesca de tiburones por sus aletas. Las fotos que vemos en esta página fueron tomadas por un intermediario de pescado de Taiwan y las cifras oficiales que acompañan a la publicación de las fotos están anticuadas, por debajo de la realidad, según señalan desde el propio grupo conservacionista.
En una de las fotos podemos ver bolsas de plástico repletas de aletas de tiburón que fueron confiscadas en 2009, en el barco pesquero de bandera taiwanesa, Chien Jiu 102. Fue capturado en el puerto de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, con 1,6 toneladas de aletas de tiburón secas.
Hace dos décadas, las importaciones de aletas de tiburón a Hong Kong y Taiwán aumentaron en más del 214 por ciento y 42 por ciento, respectivamente. Pero hasta el año 2008, el comercio de aletas de tiburón en el mercado chino continuó creciendo un seis por ciento anual.
Ahora, Taiwán es el país del mundo que más tiburones captura, una cuarta parte de las capturas “reportadas”. Junto con Indonesia, India y España acaparan el 40% del total de las capturas mundiales, insistimos, “reportadas”, porque las organizaciones de defensa del tiburón y los principales grupos conservacionistas coinciden en que a la cifra “oficial” hay que sumar un 65 por ciento más de captura a manos de pescadores piratas..
LA MUTILACIÓN DE ALETAS ESTÁ PERMITIDA EN MUCHOS PAÍSES
Como un tiburón entero ocupa mucho espacio, antes de llegar a la costa, los barcos pesqueros quieren capturar menos tiburones y quedarse únicamente con sus aletas que es lo que sale más rentable. Muchas de estas aletas provienen de las especies de tiburones pelágicos. Según datos de la UICN, más del 50 por ciento de los tiburones pelágicos están amenazados o casi amenazados de extinción.
Desde Pew Environment Group señalan que: “La demanda de aletas de tiburón, carne, aceite de hígado, y otros productos ha llevado a algunas poblaciones de estos animales al borde de la extinción. Hasta 80 millones de tiburones son asesinados cada año para apoyar el comercio mundial de sus aletas. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza ha evaluado en su Lista Roja de Especies Amenazadas que el 35 por ciento de las poblaciones de tiburones alrededor del mundo están amenazadas o casi amenazadas de extinción. Los tiburones son depredadores superiores y su agotamiento también tiene riesgos para la salud de los ecosistemas de todo el océano”.
Una de las imágenes, en la que se pueden ver más de 3.500 aletas de tiburón, proporciona una visión de un ínfimo porcentaje de los estimados 80 millones de tiburones mueren cada año, sólo para abastecer la demanda mundial de sus codiciadas aletas para hacer sopa.
EL TIBURÓN DE GALAPAGOS SE DA POR EXTINGUIDO
El tiburón de las Galápagos (Carcharhinus galapagensis) se da por extinguido en Brasil, según un estudio publicado en la revista Biological Conservation, en el que se comprueba que el aumento de la pesca comercial por sus aletas acabó con los ejemplares de la especie.
Este escualo conocido como tiburón de las Galápagos, era común en el archipiélago de Sao Pedro y Sao Paulo, un área con una gran diversidad de animales marinos situada a 627 kilómetros de la isla de Fernando Noronha, en el noreste de Brasil.
En 1832, Charles Darwin detectó una gran presencia de tiburones de las Galápagos en la zona que rodea Sao Pedro y Sao Paulo, aunque estudios más recientes empezaron a mostrar un descenso del número de ejemplares, hasta confirmarse su desaparición.
Por otra parte, según el diario argentino La Jornada, el último registro de tiburones de las Galápagos es de 2003, y desde entonces no se ha vuelto a ver ningún ejemplar de la especie en aguas brasileñas, por lo que el reciente estudio del biólogo brasileño Osmar Luiz Jr (de la Unicamp) y Alasdair Edwards (Universidad de Newcastle, Gran Bretaña) concluyó que la especie desapareció antes de 2008.
La causa directa de su desaparición ha sido la pesca directa para cercenar aletas y la actuación de los barcos de atún que hay en la región, ya que no ha habido ni hay, control alguno sobre ellos y capturan gran cantidad de tiburones junto al atún. La desaparición del tiburón de las Galápagos puede suponer una alteración en el ecosistema de la zona, ya que depredadores intermediarios podrían crecer sin control.