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“Negligencias” en aguas del Estrecho
(10-09-08)
Lo que define el control de las aguas del estrecho de Gibraltar es
la descoordinación, según ha denunciado Agaden, (Asociación Gaditana
para la Defensa y Estudio de la Naturaleza). Esta organización ha
presentado una denuncia en la Dirección General Europea de Medio
Ambiente contra las autoridades españolas y gibraltareñas por la "dejadez
de funciones" y la "negligencia" demostradas tras
el accidente ocurrido el pasado agosto en aguas del estrecho competencia
de Gibraltar.
A
mediados de agosto, el buque con bandera panameña 'Ginga
Saker',
intentó salir de las aguas gibraltareñas sin aviso. Por otro lado,
y entrando a la Bahía, llegó el carguero canario 'Verónica
B', que
tuvo que realizar una maniobra de emergencia para evitar colisionar
con el primero. El capitán del 'Verónica B' logró evitar el choque,
pero la proa del barco rozó con un espigón del puerto de Gibraltar.
Según
Javier Gil, portavoz de Agaden, el hecho de que Gibraltar no tenga
torre de control dificulta el avistamiento de los barcos. El accidente
no llegó a más y los cargueros no corren peligro, de hecho el 'Verónica
B', que transportaba aceite vegetal, descargó en el puerto de Algeciras
donde se está reparando (el roce dañó su casco por la parte superior,
por encima del nivel del agua). No se produjeron daños personales
ni existió riesgo de vertidos.
Para
Javier Gil, existe una total descoordinación entre las autoridades
españolas y gibraltareñas, y "haría falta un organismo conjunto
que controle la entrada y salida de los buques", por ello van
a pedir amparo a la Unión Europea.
Lo
que denuncia Agaden es la ineficacia de las autoridades gibraltareñas,
cuyo puerto ejerce además una competencia desleal con respecto a
los españoles, puesto que exige menos controles a los buques. Muchos
de los barcos acuden allí a repostar también porque es más barato.
Y ese menor control sumado a la saturación de navíos existente en
la Bahía de Algeciras, hace más vulnerable la zona a posibles accidentes
y vertidos, tal y como sucedió hace justo un año con el choque y
posterior hundimiento del buque 'New Flame'.
Este
caso es muy similar al del 'New Flame', que se encuentra actualmente
hundido y ya no vierte fuel, pero que supone una fuente de contaminación
debido a las 10.000 toneladas de chatarra que contiene. |