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EL CENIZO

      Me encuentro sentado, con la cara curtida por la sal, el viento y el sol, mirando, con mis ojos entrecerrados, casi sin ver, como el astro rey  comienza a ocultarse por poniente.................. un día mas, y las primeras penumbras, el cansancio, y la serenidad del momento, incitan al recuerdo..................
Hace  tiempo, mucho, mucho tiempo..................

      El CenizoEl día era luminoso, corría una ligera brisa del Norte, y el mar presentaba una de sus mas bonitas caras, “mar llana”, todos estos factores presagiaban un excelente día de buceo, la base era un hervidero de emoción,  con las clásicas preguntas  ¿dónde vamos hoy? ¿Será una inmersión profunda? ¿Qué objetivo nos recomiendas?
El grupo de cinco personas,  originario de mares fríos, estaba  exultante y con el mejor ánimo, sin embargo en mis notas, me ponía que el grupo de esa primera inmersión era de seis personas, por lo que pregunto “¿Creo que falta alguien?” “¿sabéis donde está?”, la respuesta me desconcertó en cierta medida:

      ..................Sí, falta Zeta, él siempre se retrasa..................

      Unos momentos después, prácticamente el grupo había terminado de prepararse, el equipo ligero en redecillas, los jaquets  con reguladores y botellas en la camioneta..................

      Mientras compruebo todo el material, a  lo lejos diviso a una persona, arrastrando una bolsa de buceo, el chaleco puesto sobre la espalda, y una Nikonos V en  la otra mano, que con premura (y  poca gracia) se dirigía al Centro de Buceo.
      Era Zeta, el último componente  de ese grupo. Una vez llegado a mi altura, le recrimino de forma  clara e inequívoca, su falta de puntualidad, por lo que le doy prisa en su preparación y le indico, que le esperamos en el muelle de embarque, ya que  éste se encuentra a pocos metros de la base de buceo,  mientras sus  compañeros  me ayudan a cargar los equipos en el barco..................

      Nos encontrábamos en esta labor, cuando  Zeta, ya integrado en el grupo, de repente,  y con ciertos aspavientos me dice:
      “¡Se me han quedado las gafas de buceo (graduadas) en la Base!!”
Una mirada mía es suficiente para que salga corriendo, ya que le concedo tres minutos para solucionar su problema..................

      Ya estamos todos a bordo y Zeta con un salto de tigre desde el muelle,  cae de bruces sobre una grifería,………. su cara no refleja dolor, todo lo contrario, satisfacción  plena, ..................sus gafas se encuentran cual gorra marinera bien sujetas sobre su frente..................

      Unos minutos de navegación rápida, maniobra de fondeo,  y todo el mundo a prepararse para la inmersión, los primeros  equipados, sentados en la borda,  dejan cierto espacio para la preparación del resto de compañeros.................., de reojo miro a Zeta, que con cara de asombro y dedo “señalador”, cuenta el nº de equipos,  ¡no me lo podía creer! ¡falta un equipo!, (fugazmente pasa por mi mente el salto del muelle) y llega la conclusión lógica , el equipo de Zeta se ¡quedó en la camioneta!

…………………………………………………………………….

      Una hora después, subo al barco, y en popa,  acostado junto al motor, en posición fetal, me encuentro a Zeta, amarillo, ó mejor dicho, blanco como papel de fumar, el vaivén del barco, el calor, y la imposibilidad de quitarse su semiestanco  solo,  le provocan un mareo de los de órdago.

      Mientras volvíamos a la base, los remordimientos y la pena, me hacen comentarle a Zeta:
“Prepárate con calma, piensa las cosas dos veces, y espérame en el muelle, que te vienes en la segunda inmersión, mas sencilla y  mas relajante”

      “¡Gracias!” fue su escueta contestación, conteniendo una arcada.

…………………………………………………………………………….

      Al poco tiempo,  navegábamos de nuevo, rumbo al lugar de la siguiente inmersión, de nuevo mar llana, y el barco a una velocidad cercana a los 30 nudos..................le sonrío a Zeta, que en este momento disfruta mientras le pone un carrete a su Nikonos V, carrete cedido  por el Centro, ya que los suyos se le “habían olvidado en el apartamento”.

      Ya amarrados a la boya de señalización del fondeo, con una mar clara y totalmente llana, siendo el grupo menos numeroso que el anterior,  y más novato,  hacen que Zeta, exclame:

      ¡Yo me pongo el equipo en el agua!!

      Y ni corto ni perezoso, lanza su jaquet y.................. ¡al agua!!
      Un segundo después, mira a su mano derecha, donde asida con hercúlea fuerza, se encuentra  la tráquea de presión de su chaleco, para a continuación mirar  al mar y observar como  botella y chaleco se hunden en un bamboleante descenso hacia el fondo cristalino.

      Con más pena que gloria, logro apañarle un remiendo a su ya destartalado equipo, con lo que puede realizar la inmersión, y aunque ésta es de  bajo riesgo (poca profundidad, nula corriente), no hago sino mirarhacia atrás, y en una de éstas, el panorama no puede ser más desolador, veo:
      Un chaleco hinchado ¡de agua!, un buceador serpenteando por el fondo, polución a tope a su alrededor y aun así,..................  ¡¡Intentando  hacer alguna que otra fotografía!! ..................

      Nos encontramos al cabo de un rato en superficie, junto al barco y el fondeo, y Zeta.................. semihundido, a pesar de ir sujeto por  dos compañeros con sus chalecos inflados a tope, una mano en el cabo, y otra a su inseparable Nikonos, que recojo y  sujeto al cordel, que para estos casos, dispone la borda del barco.

      Una vez todos a bordo, chequeado el  material y con los típicos comentarios de la post-inmersión, iniciamos nuestro camino de regreso, dando gas al motor, ya que como decía antes, el tiempo era extraordinario.
Mientras navegábamos, comienzo a analizar los sucesos del día, y una idea surge con fuerza desde lo mas profundo de mi mente: “¡Zeta es gafe”!!.................. ¡¡dicho y hecho!!...................
El barco comienza a dar tirones, ..................miro hacia atrás, ..................Hacia la estela del barco y.................. ¡¡allí!!  ¡¡A unos cuatro metros!!..................Dando saltos sobre las olas ¡!..................¡¡la Nikonos de Zeta!!!

      Su cara era un poema.................., había desaparecido el objetivo, ¡¡un 15 mm!!  El Cenizode su brazo articulado, colgaba el cable donde una vez hubo un Flash de 300W, y el cuerpo de la cámara, no paraba de vomitar  agua por el obturador.
      A pesar de mis palabras de ánimo, y mi promesa de intentar buscar estos objetos (de reojo miro la sonda, que marcaba 200 mts), Zeta .................. era consciente de su mala suerte.................. mientras retornábamos a puerto, me confesó que nada mas llegar, se había puesto enfermo, que regresaba a su tierra al día siguiente, y que la única inmersión que pudo realizar ..................¡¡no le había salido como él esperaba!!.

      Estos sucesos, los estaba comentando, al día siguiente,  con varios amigos, los cuales (con toda lógica) me decían  que era imposible, que en un solo día, a una sola persona, por pura aplicación de cálculo de probabilidades, le pudieran ocurrir tantas desgracias..................

      Acalorados en esta desternillante discusión, aparece en el umbral de la puerta de la oficina, una pareja de la Guardia Civil,  que se acerca y me dice, que han encontrado en el aeropuerto una documentación, y que al llevar también un carnet de buceo piensan que puede ser de un buceador, que la halla extraviado y que pudiese estar aún en la zona.

      Cojo la cartera..................la abro.................. y aunque mi mente se negaba a aceptar lo que mis ojos veían..................allí.................. en mis manos se encontraba, entre otros documentos.........................
      ¡¡¡El careto de Zeta!!................................................................................

      Seis meses después, leía con cierta nostalgia y una sonrisa, una postal-fotográfica, que había recibido de Zeta, en ella me comentaba, muy ilusionado, que ya no le atraía el buceo,  que había optado por el interior,  la paz de los valles, y el bucolismo de la vida rural,  por lo que se aventuraba en la experiencia de la estabulación de ganado vacuno..................

      La postal cayó sobre la prensa del día, sobre la primera página, que en grandes caracteres se podía leer: ..................PRIMER CASO DE VACAS LOCAS,  DETECTADO EN..................

      Junio 2.007

 
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