FOTÓGRAFO Y MODELO:
LA ETERNA LUCHA
ELLA:Como
toda relación, tiene sus etapas,
al principio todo es maravilloso, comienza de la manera mas tonta:“¿Te
importa ponerte en
la
foto?”... “Oye, ¡¡¡pues
sales muy bien!!! Parece que llevas toda la vida posando”… y
cuado te quieres dar cuenta, estás metida en el agua con un
foco que pesa un kilo, apuntando a no sé donde, y por
los ademanes tan expresivos que él hace, parece que algo no
hago bien…. Es la etapa de la confianza….
Y después llega la etapa de la ¡Confianza absoluta!...
se supone que debajo del agua no se puede hablar, ¿no? ¡¡¡Menos
mal!!! ¡¡¡¡Con los gestos sería más
que suficiente!!!! Pero puedo afirmar, digan los físicos lo
que digan, que la voz en el agua viaja a una velocidad superior a
la de la luz, y además tiene un efecto parecido al de la visión,
que dicen que aumenta mas de un 20%, ¡vamos! Que
parece que te gritan….
EL:
Hay que ver a donde ha llegado un simple comentario. Ese tipo de cosas que
uno suelta, pero no espera respuesta positiva. Yo, fotógrafo
aficionado, veo a chica guapa e interesante que le gusta la fotografía.
Pues que toca, atacar por ahí. Le doras la píldora, que si que
bien posas, ¿desde cuando buceas?, ¿estudias o trabajas? O sea,
tirando la caña. Yo, inteligente de mi, para rellenar conversación,
le comento que va a haber un open fotosub y si le apetece ir. Vaya, que ni
corta ni perezosa se apunta. Total como es para Mayo seguro que se olvida.
Es a partir de aquí donde empiezan los dolores de cabeza…
ELLA: Por mucho que
pactemos un lenguaje de signos estamos abocados a no entendernos,
pondré unos ejemplos:
Ejemplo 1: Foto de Ambiente con modelo, es el caso más sangrante…
Antes de que me dé tiempo a colocarme para la foto ya me está haciendo
señas: ¡más arriba! ¡¡¡A la
derecha!!! ¡¡Aletas juntas!! ¡¡Pero si aún
no he llegado!! ¡¡Qué agonías!!
Por fin consigo la posición acordada, después de chuparme
50 Bares y luchar con una corriente horrorosa...ya se le podía
haber ocurrido otro sitio… me veo reflejada en la cúpula
de la cámara, ¡¡perfecta!! Con el sol a mi espalda,
mantengo la respiración para que no se vean las burbujas… sigo
manteniendo la respiración… Me empieza a faltar aire…¡¡¡vamos!!! ¡¡¡Dispara!!! ¿¿¿¿Por-qué [espacio
reservado para el taco] no-disparaaaa???? Lleva media hora
midiendo, ¿a que espera? ¡¡¡Estaba divina!!!
Y
con tanto aire mantenido paso a ser ¡la mujer-boya! ¡aarriba! Justo
en ese momento, no otro sino ESE momento, ¡¡¡fogonazo
del flash!!!... [aquí va otra palabrota mas grave aun que
la anterior]
Y para colmo, ¡¡tiene la desfachatez de quejarse!! Porque
imagino que no me está saludando…
EL: Me
habían dicho que debajo del agua
no se podía hablar. Vaya que si se puede y hasta gritar si
hace falta
Ejemplo 1: Foto de Ambiente con modelo
Esto se va complicando. Hay que combinar el entorno, el bichito y
encima la modelo. Hay tantas cosas que tener en cuenta que mi neurona
se empieza a estresar. Ya estoy posicionado. Voy con calma, aunque
tenemos límite de tiempo, para no levantar polución ¿y
que es lo primero que veo?... ¡¡nada!! ¿¿¿Pero
donde se ha metido esta muchacha??? Joder que todavía no
he medido y ya está a 1 metro de la superficie. Intento
medir, mantener la cámara y hacerle indicaciones al mismo
tiempo. Tengo la sensación de ser un hombre orquesta. Ala,
ya está otra vez allá arriba. Si es que se lo digo,
que vigile la flotabilidad. Ya tengo la foto perfecta, ella en
el sitio exacto, ¿pero donde coño está apuntando
con el foco? Suelto un grito de desesperación y me doy cuenta
que me ha oído. Vaya bronca que me va a caer cuando salgamos.
Que le vamos a hacer todo sea por la competición.
ELLA: 2º ejemplo: foto primer plano. Elije
un maravilloso bichito marino junto al que me poso y miro con ternura
y naturalidad, después, claro está de colocarme
el pelo, sacar el agua de las gafas, esconder las manos, (una vez
toqué algo urticante y tuve los dedos hinchados ¡¡mes
y medio!!) mantener la respiración, inclinar la cabeza hacia
el bicho y caída de ojos. La última foto que hicimos
así, con una estrella de mar, no digo más que la estrella
se marchó…
EL: Vaya
anémona bonita y que pedazo de
pez payaso. Que bien quedaría un primer plano de la modelo
mirándolo con cara impávida. Le hago la señal
poniéndome la mano en la máscara para que se coloque.
La anémona está en un saliente de la pared y no es
fácil colocarse. Ella intenta apoyarse con un dedito cerca
de esta
Uuuuy, que mal la veo. Me pongo a preparar
el flash, diafragma, velocidad, etc. Ella empieza poner cara rara
así que acelero,
pero le quemo la cara, leche que fallo. Ahora quito intensidad redirijo
el flash. Ostia, como le está cambiando la cara. A que va
ser que está tocando la anémona. ¡¡Que
osada!! Yo nunca lo haría...
ELLA: 3º ejemplo: Bicheando. Esto es como
el pluriempleo, los ratos que no pinto nada, ¡me pone a buscar
especies! ¡¡¡A mi me gusta pero es que nunca acierto!!!
Para empezar, tengo la suerte de encontrar algo interesante cuando
más lejos estoy de él, ¡a ver cómo le
aviso! eso de los cascabeles no me gusta nada, así que,
después de deslumbrarle un buen rato con el mega foco de un
kilo y un millón de Watios, sin que levante la cabeza, me
pego la pateada de ir a buscarle, tomo referencias para saber volver,
piedra del musgo - o lo que sea eso verde- tercera empezando por
la izquierda. Y cuando volvemos al sitio, le señalo
el rascacio chiquitín, ¡tan mono! colocadito para
la foto… me mira a través de las gafas de buceo que “realzan “ la
mirada…. Ya solo la mirada desanima... Y me hace un
gesto indescriptible tipo: “¿¿¿para esto
me llamas???”
Debe ser que está esperando que encuentre un ¡¡trilobite
o algo así!!...
EL:
Uff, toca macro, así que a buscar entre
cada corte, cada cornisa, debajo de cada piedra.Tenemos claro lo
queremos hacer, otra cosa es que lo encontremos. Antes de entrar
le aviso que no se separe mucho de mi. En mala hora. Parezco la vieja
con el piojillo pegado. A base de gestos nos ponemos de acuerdo en
las distancias y al ataque. Estoy concentrado con un nudi tremendo
y por el rabillo del ojo la veo aparecer.Me avisa y dejo al nudi
para luego, muy lejos no va a ir. Recorremos tropecientos metros
y que me muestra, ¡un lagarto! y encima está en una
piedra de que pa que, y me la enseña como si fuera una tirolina
perversa. La miro con ojos como platos y ya no hace falta ningún
gesto más. Y ahora encima ya no se donde está el nudi.
Señor dame paciencia.
ELLA: ¡¡Un día de estos le mato!!
Aunque fuera del agua se disipan las tensiones, también porque
antes conté hasta 10 (y a veces hasta múltiplos de
10) ¡y que me tiene que ayudar a salir del agua! No es momento
para ponerse una a gritar, he descubierto que lo mejor es no quitarme
el regulador, aunque la gente me mire raro, ¡¡tengo algo
que morder!! Desde que soy modelo voy a boquilla de regulador ¡¡por
mes!!
EL: ¡¡Un
día de estos la mato!!
Menos mal que ya hemos terminado y ahora toca discutir de lo que
no hemos hecho bien. Me pregunto porque no soltará el regulador.
La próxima vez se lo voy a decir, seguro que sale extenuada.
ELLA: como toda relación, siempre
hay que buscar el equilibrio, yo lo entiendo y le entiendo
a él, de hecho me pongo en su lugar, deber ser difícil,
igual soy un poco injusta, por el bien de nuestra relación
he decidido dar un giro importante...
¡¡Me he comprado una cámara con carcasa submarina!! ¡¡¡Leche!!!
Y voy a comprobar
¡¡¡¡¡¡CÓMO-PUEDE-TARDAR-TANTO!!!!!!
Y de paso… le he devuelto el foco y ¡¡¡¡¡que
pose el!!!!!
EL: ¡¡Uuuuuy!!
Me da que se me va a acabar el chollo de modelo. Se ha comprado una
cámara como
la mía. Dice que para compartir objetivos. Ya, ya, seguro
que quiere intercambiar los papeles. Como se compre la carcasa creo
que “accidentalmente” va a aparecer un pelo en la junta
de la carcasa y ¡¡ups!! cámara inundada. ¡¡¡Ufff!!!
espero que no se entere porque sino me la voy a cargar. Además
las gafas redondas me quedan de maaaaaaal. Es durillo lo de ser modelo,
lo he probado y vaya tremendo coñazo. A ver si la sigo engañando
como al principio.