bucear en "esos dÍas"
(01-04-08) Estrenamos
colaborador de salud, Rafael Vicetto, un joven fisioterapeuta,
ya de reconocido prestigio, que ha descubierto en el buceo
una gran afición. En sus escritos, nos va a ilustrar
sobre algunos problemas de salud que podemos padecer los
que disfrutamos de una inmersión.
Las complicaciones
propias de problemas dentales y mandibulares se pueden acrecentar
durante la práctica del buceo, dificultando las inmersiones
y pudiendo poner en peligro nuestra salud. A continuación
explicamos algunos de los problemas más comunes, tales
como la sensibilidad, el bruxismo, las endodoncias, los implantes
y los dolores musculares en la zona de la boca y cuello.
Denominamos
sensibilidad en odontología a las molestias ocasionadas
por el frío y el dulce al sufrir una recesión
gingival que expone la raíz del diente, cuya parte
externa, el cemento, es altamente poroso y delgado. De esta
forma, el nervio queda muy desprotegido y más cerca
de la superficie, produciéndonos dolor, que se puede
acrecentar durante la inmersión.
La
sensibilidad puede tener distintas causas. La edad de la
persona, el bruxismo o chirriar de dientes, da lugar
a la erosión de las piezas dentarias aumentando así la
sensibilidad de las mismas. Es importante controlar las posibles
lesiones periodentales; nuestro odontólogo nos aconsejará y
en el caso de piorrea, que provoca un aumento excesivo de
sensibilidad, éste recetará barnices desensibilizantes
u otros medios para controlar y eliminar los dolorosos efectos
de estas patologías, así como posibles férulas
nocturnas personalizadas para eliminar ese bruxismo y
minimizar las lesiones musculares y óseas.
Una oportuna visita al odontÓlogo
evita sorpresas
Antes
de una inmersión se debe consultar al odontólogo,
en el caso de tener piezas dentales provisionales, ya que pueden
presentar graves complicaciones durante el buceo. Son utilizadas
por un periodo de tiempo mínimo para ser después
retiradas con facilidad y rapidez. En estos casos y al no tratarse
de prótesis fijas, no se recomienda bucear.
En el
caso de estar recibiendo un tratamiento de endodoncia que requiere
varias sesiones y, debido a la porosidad y permeabilidad de
los materiales que se utilizan, pueden retener burbujas de
aire que aumentarán de tamaño durante la ascensión
a superficie. Tampoco se recomienda realizar inmersiones.
Las prótesis
son aditamentos artificiales destinados a suplir las ausencias
dentales. Pueden ser fijas y no presentan complicación,
siempre y cuando no existan filtraciones gaseosas en el cemento
de anclaje. Con las removibles, el principal riesgo es el de
desplazarlas, e incluso tragarlas, durante la inmersión.
Conviene desprendernos de ellas o ajustarlas fuertemente.
Adquirir
una boquilla de regulador que sea anatómica y personalizada,
puede ser de gran ayuda, evitaremos así la erosión
de los tejidos blandos perilabiales y el dolor que produce
el esfuerzo muscular prolongado que requiere la sujeción
de las boquillas habituales.
Boquilla personalizada y mandíbula
relajada
Exponemos
a continuación las lesiones musculares asociadas al
buceo en la zona de boca y cuello. Son consecuencia del esfuerzo
por mantener el regulador en la boca durante la inmersión,
sufriendo tensión en la musculatura mandibular (tensión
de los maseteros principalmente). La mejor solución
está en las boquillas anatómicas personalizadas
y aprender a relajarnos durante la inmersión, disfrutaremos
el doble.
Otro tipo de dolores musculares o mialgias se producen por
la continua hiperextensión del cuello y la inversión
de los brazos en una postura nada anatómica. Conviene
realizar reposo durante la excursión submarina al menor
indicio de fatiga, estirar la musculatura propia del cuello
antes de comenzar la inmersión y procurar un fortalecimiento
previo con ejercicios específicos aconsejados por nuestro
fisioterapeuta.
En
caso de posibles hernias cervicales es conveniente consultar
con este especialista antes de la actividad, con el fin de
mejorar el estado general del cuello y mantenerla en buen estado
de salud, él podrá eliminar las lesiones asociadas
y mejorar el estado general del cuello.
En
el caso de ausencias recientes de piezas dentales, grandes
reconstrucciones, dolores mandibulares, fracturas del esmalte,
y de las lesiones musculares en la zona que hemos comentado
anteriormente, se recomienda abstenerse de realizar nuestro
deporte favorito con el fin de evitar los riesgos y los posibles
contratiempos que se puedan existir por la inmersión.
Texto: Rafael Vicetto
www.fisiovicetto.com