la mujer y el buceo
(27-10-06) Muchas
mujeres que se inician en el submarinismo se preguntan
qué consecuencias físicas tiene bucear
durante la menstruación, con el síndrome
premenstrual o el embarazo. La habilidad y seguridad
en el buceo no dependen del sexo, pero sí hay
diferencias fisiológicas que las mujeres han de
tener en cuenta a la hora de practicar este deporte.
En la última
década, la presencia de mujeres en el colectivo del submarinismo
se ha multiplicado exponencialmente. En ese tiempo, se han publicado
muchos estudios sobre medicina y buceo en los que se diferencia
entre sexos a la hora de valorar cualidades esenciales para el
buceo como fuerza física, capacidad aeróbica o
velocidad, entre otras. No es que se lance la idea global de
que el hombre es mejor buzo que la mujer, o que reúne
más cualidades para su práctica; es simplemente
que somos distintas.
La
forma física es un apartado al que todo submarinista
debe dar especial importancia, sobre todo las mujeres. Mientras
que una mujer en buena forma física es mejor candidata
que un hombre desentrenado, las diferencias anatómicas
y fisiológicas hacen que una mujer desentrenada posea
menor capacidad aeróbica y velocidad, así como
menos fuerza en la parte superior de su cuerpo que un hombre
desentrenado.
Anatómicamente,
hablando de personas normales, las diferencias frente al
hombre, en general, es que tenemos menos estatura, peso,
volumen, masa corporal, área de superficie y longitud
de brazos y piernas. Tendemos a tener más grasa y
menor fibra muscular, un centro de gravedad más bajo
y una mayor laxitud tendinosa. Además, en la mujer
la respiración y pulso son algo más rápidos
y la tensión arterial más baja.
ALGUNAS VENTAJAS, MUCHOS INCOVENIENTES
Muchas
de estas características suponen ventajas para
la mujer buceadora. Por ejemplo, los pulmones pequeños
necesitan menos aire, con lo que normalmente las mujeres tienen
un consumo de aire menor que el hombre. Las grasas acumuladas
favorecen en cierta manera el aislamiento térmico y favorecen
la flotabilidad positiva, lo que facilita la horizontalidad del
cuerpo, ya sea en superficie o en inmersión. Y, desde
luego, las mujeres tienen una destreza, gracia y flexibilidad
naturales muy superiores a las del hombre.
Sin
embargo, el consumo exageradamente bajo de aire de muchas
mujeres se convierte en una desventaja al bucear, cuando
no se aporta suficiente oxígeno al torrente sanguíneo
para activar los músculos del cuerpo durante el ejercicio
aeróbico. Además, la mujer tiene menos volumen
de sangre y hemoglobina en circulación, con lo que
la capacidad de transporte de la sangre es más limitado.
El
buceo requiere un porcentaje superior a la media de fuerza
aeróbica. Hay actividades intensivas de trabajo físico
como el buceo comercial, espeleobuceo, etc, que requieren no
solo una buena forma física y cardiovascular, sino también
una importante fuerza muscular. Es importante estar en forma
ante situaciones imprevistas de esfuerzo físico, como
cuando hay que nadar frente a una fuerte corriente o actuar
en un rescate de emergencia
o, simplemente, para poder acarrear el equipo de buceo en superficie.
Queda claro que para las submarinistas es muy importante tener
una buena preparación física y estar en forma,
tal vez más que los hombres. Con buena forma y buena
aplicación de las técnicas de buceo, el submarinismo
se convierte en unos de los deportes de riesgo más seguros
y gratificantes.
Pero,
volviendo a los problemas inherentes al sexo femenino, muchas
mujeres se siguen preguntado: “Si buceo cuando tengo el
periodo ¿atraeré a los tiburones?” Según
un estudio de hace dos décadas realizado por del doctor
en medicina Eugenie Clark, submarinista experto en tiburones, “…
las oportunidades de que cualquier submarinista sea atacado
por un tiburón son solo de una entre diez millones,
y mis investigaciones han demostrado que los tiburones no tienen
particular interés en la menstruación femenina.
Si alguna vez una submarinista es atacada por un escualo, no
será por que tenga el periodo”.
SIN MIEDO
A LOS TIBURONES
El tiempo ha dado la razón al Dr. Clark y está demostrado
que los tiburones sólo se interesan por la sangre fresca
y no por secreciones menstruales que son una combinación
de sangre muerta o bemolizada, restos celulares, mucus y agua.
De hecho, hay referencias de estudios en los que se ha demostrado
que algunas especies de tiburones son realmente repelidos por
las secreciones. Por otra parte, la cantidad que pudiese entrar
en contacto con el agua, si se han tomado las medidas higiénicas
oportunas, sería ínfima.
Los
impedimentos del periodo al buceo vienen por otra parte. El
síndrome premenstrual y la menstruación en sí acarrean
una serie de síntomas que muchas mujeres se traducen
en un debilitamiento mental y físico. El síndrome
premenstrual se manifiesta seis o siete días antes del
comienzo del ciclo menstrual, lo que, sumado a éste
tiene al 80% de las mujeres con alteraciones físicas
y psíquicas durante un par de semanas. Para ese tiempo
en el que el cuerpo está alterado por los desequilibrios
hormonales que se producen, se han descrito más de 150
síntomas.
Naturalmente,
esa cantidad de
síntomas no se dan en muchas mujeres, pero los más
comunes sí son para la mayoría, por ejemplo:
hinchazón o inflamación de los senos
(a veces dolorosa al roce o presión), insomnio, fatiga,
vértigo, palpitaciones, dolores de cabeza y de riñones,
alteraciones del estado de ánimo,
etc… Son síntomas que pueden manifestarse de manera
moderada o llevar a la incapacidad según los casos.
Por otra parte, sirva de advertencia a las que tomen algo para
aliviar el dolor: muchos de los medicamentos prescritos para
aliviar las molestias menstruales tienen efectos secundarios
que son incompatibles con ciertas actividades, como el buceo.
Además,
hay otro factor a tener en cuenta. Cuando los flujos menstruales
son intensos, cosa muy común, surgen problemas asociados
como cierta debilidad, anemia e intolerancia al ejercicio.
Desde luego, cada mujer ha de tomar su decisión responsable
sobre si puede bucear o no, sin riesgos para su salud (y la
de su pareja), durante el síndrome premenstrual, durante
la menstruación y días posteriores.
EL
BUCEO ES INCOMPATIBLE CON EL EMBARAZO
Respecto
a bucear en periodo de gestación se han escrito ríos
de tinta desde los inicios del submarinismo, pero la conclusión
unánime entre los profesionales de la medicina es que
la mujer embarazada no debe bucear. Hay un montón de
razones que lo contraindican, tanto para la madre comopara
el feto. La primera, mientras sufre las típicas molestias
matinales como náuseas, vómitos y reflujos
gástricos, y corre elevado riesgo de sufrir hipotermia,
debido a la dilatación de los vasos sanguíneos,
o hipertermia a causa del aumento del índice metabólico.
Además, hay que sumar las correspondientes dosis de
fatiga, dolor de espalda, elevada retención de líquidos,
dificultad respiratoria y, por supuesto problemas con la indumentaria
de buzo, ajuste del equipo, cinturón de plomos.
Los
efectos de la inmersión en el feto son mucho más
graves e incluso mortales según los estudios realizados.
Si la buceadora entra en descompresión, es causa de
graves malformaciones o muerte en el feto. En el sistema circulatorio
de un adulto, el torrente sanguíneo pasa a través
de los pulmones que actúan como un eficaz filtro de
burbujas. Pero en el feto, los pulmones no entran en funcionamiento
ahasta el momento del nacimiento, con lo que cualquier burbuja
en el sistema circulatorio pasa directamente al corazón
y al cerebro, causando una embolia gaseosa fatal.
Hay
otras razones en las que el feto se vería muy afectado.
Por ejemplo en el caso de que la madre tuviera que recibir
asistencia hiperbárica. La respiración de oxigeno
puro aliviará a la madre pero podría producir
una fibroplastia retrocristalina que dejaría ciego
al futuro bebé.
Queda
claro para aquellas submarinistas que se lo pregunten aún:
no se bucea nunca durante los nueve meses de embarazo. Y tampoco
se debe hacer durante la menstruación, ni en los días
anteriores ni posteriores, a no ser que estemos en forma para
ello
Texto y fotos: Guadalupe Romero
/ BV