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buceo con bufanda

(19-01-07) Aunque no nos guste estamos entrando en pleno invierno. El mal tiempo hace días que se ha instalado entre nosotros y se quedará aún durante meses… Pero muchos no tenemos en cuenta y sabemos que bucear con mal tiempo puede convertirse en una experiencia única realmente gratificante, siempre y cuando se respeten una serie de reglas básicas de prudencia.Trajes Buceo Trajes Buceo

     Bucear con mal tiempo no sólo es posible sino que puede resultar una experiencia única. Cada movimiento que se realiza bajo el agua debe ser medido y estudiado, y por tanto disfrutado al máximo; toda precaución es poca y deberemos poner todos nuestros sentidos en alerta, lo que sin duda nos hará vivir la inmersión de una forma totalmente diferente. Pero no sólo se trata de eso, con el mal tiempo la fauna marina está mucho más viva y eso supone un espectáculo único.

     Con la mar agitada, el alimento es mucho más abundante y eso provoca un auténtico revuelo entre los habitantes de las profundidades, quienes además se mostrarán mucho menos asustadizos en los lugares más agitados. Así el mal tiempo nos ofrece la oportunidad de ver como se alimentan muchas especies. Por supuesto no todo es bonito. Bucear cuando el tiempo es malo supone tener una serie de conocimientos junto con muchísima precaución.

Trajes Buceo Trajes Buceo      Cualquier inmersión conlleva una serie de preparativos que todos conocemos, pero cuando el tiempo es malo, toda precaución es poca y en consecuencia deben ser tenidas en cuenta muchas consideraciones que pasamos a comentar, si bien todas ellas podrían resumirse en una palabra: precaución.

     En primer lugar, está la elección de la zona de inmersión. Ésta es siempre una cuestión importante, pero mucho más cuando las condiciones climatológicas no acompañan. Hasta tal punto que de esta elección dependerá en gran medida el éxito o el fracaso de la jornada. En este sentido, si nos encontramos en un lugar en el que no estamos habituados a realizar inmersiones, siempre será recomendable contar con la experiencia de algún profesional de la zona que nos acompañe y al que deberemos seguir en todo momento. Únicamente nos decidiremos a realizar la inmersión nosotros solos cuando conozcamos a la perfección la zona y sepamos de los lugares de abrigo.

EL APOYO EN SUPERFICIE ES IMPORTANTE

     Por supuesto en superficie siempre deberá quedar alguien y, en caso de que sea sobre una embarcación, ese Botellas Buceo Botellas Buceo alguien deberá ser capaz de dominar el barco ante cualquier circunstancia, de tal manera que sepamos que podemos contar con él si la situación se pone peor de lo que pensábamos. Una vez en el agua, casi con seguridad nuestro mayor problema será el de la orientación. Por ello resulta fundamental tomar una serie de referencias que nos permitan situarnos aunque haya mala visibilidad o nos encontremos con alguna corriente inesperada. En caso de desorientación, resulta fundamental no asustarnos puesto que con eso sólo conseguiremos ponernos más nerviosos y en consecuencia empeorar la situación.

      Otra cuestión que hay que tener en cuenta cuando realizamos una inmersión con mal tiempo, son las corrientes con la que podremos encontrarnos. Con el mal tiempo el fenómeno conocido como “mar de fondo” suele ser habitual y éste puede esconder importantes peligros. En primer lugar los movimientos que produce este mar de fondo pueden sorprendernos y desequilibrarnos, por lo que si no estamos sobre aviso las consecuencias pueden ser nefastas. Pero no sólo esto, el mar de fondo suele enmascarar a las conocidas como “corrientes de fondo”, cuya dirección y fuerza resulta por tanto muy difícil de calcular.

Bucear en el hielo Bucear en el hielo      También deberemos tener cuidado con las corrientes superficiales, influenciadas por el viento y que suelen ser más virulentas en las zonas cercanas a la costa. Más peligrosas suelen ser las corrientes de succión, habituales en túneles o cañones. Éstas pueden llegar a ser tan fuertes que incluso nos arranquen la máscara.

     Tres consejos a nivel general con respecto a las corrientes: primero, será siempre el buceador más experimentado y que mejor conozca la zona el encargado de ir por delante para analizar la situación. Segundo, deberemos intentar aprovechar la corriente navegando siempre a favor de ella, y, tercero, en caso de que la corriente sea fuerte, se recomienda pegarse al fondo y ayudarse de ambos brazos para ir avanzando. Ni que decir tiene que deberemos tener precaución igualmente con las olas, que pueden arrojarnos contra la costa. No os fiéis de las olas de pequeño tamaño; en el Mediterráneo por ejemplo, ésta pequeñas olas suelen ser muy consecutivas y eso acaba por desconcertar e incluso marear al buceador.

TENER EN CUENTA SIEMPRE LAS PRECAUCIONES MÁS BÁSICAS

     Como ya hemos comentado, una inmersión con mal tiempo supone gran cantidad de riesgos “extra” que conviene conocer. Resulta absurdo hacernos los valientes y por ello siempre es recomendable guardar una serie de precauciones básicas:

   -Nunca se bucea en solitario. El bucear solo nunca es recomendable, pero mucho menos si las condiciones climatológicas no acompañan. Resultará muy normal la necesidad de contar con la ayuda de un compañero.

   -Antes de bucear conviene comer alimentos de alto valor calórico: chocolate, frutos secos, bebidas calientes... Nos ayudarán a entrar en calor y evitar que comencemos la inmersión tiritando.

   -No pierda de vista a sus compañeros. Nunca debemos separarnos tanto que perdamos la visibilidad del grupo, de tal forma que puedan acudir de inmediato en nuestra ayuda en caso de necesitarla.

   -Revise el equipo adecuadamente. Esta es otra norma básica que debe ser cumplida siempre, pero resulta de vital importancia cuando hace mal tiempo, puesto que éste aumenta el estrés durante la inmersión y con ello el consumo de aire. Ni que decir tiene que, para evitar pasar frío, necesitaremos de un traje especial. Los trajes secos están pensados para este tipo de inmersiones.

   -Deberemos contar siempre con ayuda exterior.

   -Antes de decidir la inmersión deberemos estar correctamente informados sobre la meteorología actual y la prevista, ver cómo empeoran las cosas sin previo aviso no suele resultar “divertido”...

   -Nunca bucee cerca de la costa, cualquier golpe de mar puede arrojarnos contra las rocas y podemos sufrir un mal golpe.

   -Durante la inmersión, procure estar en constante movimiento, para evitar el frío.

   -Siempre resulta recomendable explorar lugares nuevos, menos frecuentados, en caso de que los habituales presenten mayores peligros. Las zonas de remanso en ocasiones nos pueden ofrecer importantes sorpresas.

   -No se fíe de la visibilidad desde superficie, ésta puede verse reducida notablemente a unos pocos metros debido a las partículas en suspensión.

   -En caso de que durante la inmersión comencemos a tiritar, deberemos avisar a nuestros compañeros y dar por terminada la inmersión.

   -Y un último consejo: tratemos siempre de aprender con cada nueva experiencia

Texto: PFDB.com.ar / Guadalupe Romero

 
 
   
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