(05-06-08) Desde
la Escuela de Buceo Profundo nos enseñan cómo
son los rebreathers de circuito cerrado más vendidos
en el mundo: Inspiration y Evolution. Fabricados por Ambient
Presure Diving, llevan mucho tiempo en el mercado y son el
punto de referencia para el buceo silencioso.
Los Inspiration / Evolution son unos CCR (rebreather de circuito
cerrado) de gestión electrónica o manual, certificados
por la CEE que cumplen unos altos estándares y están
certificados hasta -50 metros con aire y –100 metros
con Heliox.
Respirar
de un rebreather es algo sencillo y gratificante, tan sencillo
como respirar de una bolsa, pero con algunos ajustes: en primer
lugar, como casi todos estos aparatos, existe un circuito que
direccciona el gas, de ello se encargan dos válvulas
unidireccionales situadas en la boquilla del aparato, y dos
bolsas o contrapulmones que se sitúan en nuestro pecho
cuando nos ponemos el aparato.
Desde 1.911 se lleva utilizando el nitrox para el buceo, eso
sí solamente a nivel profesional. En los años
90 da el salto al mundo del buceo recreativo. Gracias a esta
trayectoria se han podido crear unas tablas tan fiables como
las utilizadas para el aire.
Cada
una de ellas lleva su correspondiente sistema de alimentación
manual y una válvula de sobrepresión en el pulmón
derecho. Al igual que un traje seco, estos pulmones van unidos
por una tráquea con unas piezas de tipo “T“,
que a su vez lo unen al canister o filtro de depuración
de CO2, en cuyo cabezal nos encontraremos la gran diferencia
con otros aparatos: tres sensores de oxígeno de gran
precisión se encargan de analizar constantemente el
gas que, automáticamente nos irá alimentando
nuestro consumo metabólico de O2, (que rara vez supera
los 2 litros por minuto)
TODO CONTROLADO POR DOS
ORDENADORES
Con una precisión sorprendente, todo ello es controlado
por dos ordenadores: un master y un esclavo que se pueden alternar
a placer y en los que podemos manipular nuestra presión
parcial durante el buceo, y que nos avisaran de cualquier fallo
en el sistema
mediante señales visuales y acústicas, como un
fuerte y desagradable pitido.
Sus
botellas de tres litros para el Inspiration y dos en el Evolution,
son siempre una de oxígeno y otra de diluyente, que
puede ser: aire, nitrox, trimix o heliox, obteniendo una sorprendente
autonomía. Bucear con una presión parcial constante
de 1.3 de oxígeno, nos permite alargar la inmersión
a límites insospechados incluso con respecto al nitrox,
ya que con el nitrox sólo tenemos la mayor presión
parcial con la máxima profundidad, mientras el CCR nos
mantiene la presión parcial constante en todas las profundidades.
Al contrario de lo que parece,
su sorprendente robustez y sencillísimo mantenimiento,
junto con un buen servicio post venta 24-48 horas, hacen
de este equipo una unidad muy codiciada por un amplio segmento
de buceadores, como fotógrafos, cámaras, buceadores
técnicos, científicos y exploradores de cavernas.
Con casi 14.000 unidades vendidas hasta la fecha, continúan
teniendo una gran demanda, y es que estos CCR´s son
los rebreather más populares por su fiabilidad relación
calidad-precio.