(17-09-08) Es la curiosa historia de un delfín solitario que ha pasado
el verano en las Rías Baixas. Se dio a conocer en 2002 en la costa francesa,
donde le bautizaron como Jean Floch (JF) y el año pasado adoptó la nacionalidad
española. Ahora se le conoce como Gaspar.
Gracias a la ONG gallega CEMMA
(Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos) y su
labor a través de un blog, podemos reconstruir las aventuras
de un delfín solitario, que hace dos años dio mucho que hablar
en Francia, por sus gamberradas en las costas de la Bretaña occidental,
donde Jean Floch, así lo conocían, causó cierta alarma entre
los pacíficos lugareños.
De hecho fue calificado
por algunos dirigentes de las asociaciones de pescadores como
”un perro loco” al que había que dar caza. Fue declarado además
“non grato” en el puerto de Brezellec, tras una “juerga” en la
que desamarró barcos, rompió cabos de boyas y en sus juegos llegó
a volcar una barca con dos pescadores.
Salvo por
los destrozos de sus excesos, “hechos con cariño” como aseguraba
la doctora Sandra Guyomard, presidenta de la Asociación Réseau-Cetaces,
Jean se dejaba acariciar por la gente, acompañaba a los barcos
nadando junto a ellos y hacía exhibiciones de salto cuando sentía
que tenía publico en los puertos.
Jean maduró en esas costas, en las
que apareció en 2002. Desde entonces, ha dejado huella allá
por donde se dejaba ver, siempre en solitario y durante cortos
períodos de tiempo. El año pasado inició su viaje al sur y
recorrió la costa cantábrica dejándose acariciar en algunos
puertos cántabros y asturianos, aunque esas apariciones están
sin documentar y podría haber sido otro de los muchos delfines
solitarios que viven cerca de las costas atlánticas.
adiÓs jean floch, hola gaspar
“Oficialmente”
su periplo español pasó rápidamente por las Rías Altas gallegas
y el primer contacto documentado se produjo las pasadas navidades
en Cangas, donde fue avistado en el puerto por la Policía Local.
Era la oportunidad que esperaban en el CEMMA para hacer un seguimiento
del arroaz, aunque no pudieron llegar a tiempo. Una semana después,
el 22 de diciembre, los guardas del Parque Nacional de las Islas
Atlánticas apostados en las Cíes, alertaron de la presencia del
delfín solitario, que alguien ya había bautizado como Gaspar.
A partir de ese momento, el “fenómeno Gaspar”
llegó a cada rincón de las costas gallegas y comenzó un seguimiento
de sus desplazamientos en toda regla, después de que un pescador
de la Cofradía de Cangas, Pablo Villar, tuviese la oportunidad
de fotografiar a Gaspar el 27 de diciembre. Aunque se supo más
tarde, días antes, Alex Chamorro consiguió hacer en las Islas
Cíes una sesión fotográfica submarina de Gaspar, que “posó” ante
la cámara como un profesional.
El mismo día, el
CEMMA recibió la llamada de un recolector de navaja, Manuel Curra,
que estaba a medio día trabajando con otro buceador cuando se
les acercó Gaspar. Estuvo nadando a su alrededor durante un buen
rato y luego se dedicó a imitar los movimientos de los buceadores
llegando incluso a empujarles suavemente con el morro. A la media
hora desapareció.
navidades en la rÍa de arousa
El Fin de Año lo pasó entre los puertos de
Panxón y Ribeira. En ambos pasó algunas noches, y se dedicaba
a seguir a los barcos que salían y entraban en el puerto. El
día 10 de enero, un buceador del puerto de Ribeira que trabajaba
en el fondo, estuvo acompañado de Gaspar, que parecía muy interesado
en lo que hacía. Dos días después visitó o Banco da Ostreira
en a Pobra do Caramiñal, donde pasó un par de horas viendo
con curiosidad cómo los mariscadores extraían la almeja.
Durante la primera quincena
de enero Gaspar estuvo de una orilla a la otra de la Ría de Arousa.
Se le veía por las mañanas en la rivera norte y por las tardes patrullaba
entra las bateas de Vilanova y Vilaxoán, donde los lugareños acudían
al puerto para ver y fotografiar al afable arroaz, que nadaba arriba
y abajo con la panza al cielo, saltaba y sacaba la cabeza saludando.
Todo un show.
Salió de la Ría de Arousa
y entró en la de Muros el 15 de enero. Parece ser que viajó escoltando
a un barco de Salvamento Marítimo, el Salvamar
Regulus, que llegó
al puerto de Muros a las dos de la tarde. Allí estuvo los siguientes
días, sin perder de vista la quilla naranja del barco y dejándose
ver y fotografiar.
A partir de ese
momento inició una maratón que le llevó hasta aguas asturianas.
Según Antxon, un miembro de la sociedad vasca AMBAR para el estudio
y conservación de la fauna marina, que sigue muy de cerca las
andanzas de Gaspar desde hace tres años, el delfín se “enganchó”
a algún barco que partió de Muros hacia el norte y el día 22
fue avistado en la Ría de Foz y después en la de Ribadeo, donde
Protección Civil confirmó que se trataba de Gaspar, que se pasó
la mañana del 24 en la bocana de la Ría repitiendo su “show”
ante el público.
falsa alarma: estaba durmiendo
la siesta
El domingo
27 de enero saltaron todas las alarmas. Unos pescadores llamaron
a la Coordinadora para el Estudio y la Protección de Especies
Marinas (CEPESMA) para alertar de “un
arroaz que debe de estar atrapado, pues permanece parado en
superficie y no se mueve”.
Poco después legaba un equipo de la Coordinadora y se encontraba
a “Gaspariño tranquilamente echándose
la siesta flotando medio de costado”. Tanto movimiento a su alrededor le fastidió la
siesta y tras desperezarse con unos coletazos, desapareció.
El CEPESMA hizo un seguimiento del delfín, hasta que recaló
a medio día del 28 cerca del puerto de Luarca, en un punto accesible solo por
mar. En un momento dado lo perdieron de vista y apareció a las seis de la tarde
en… ¡el puerto de Foz! Allí estuvo un par de días más, hasta que decidió seguir
su viaje.
Sin noticias de Gaspar durante una semana, el 6 de febrero
se tomó un descanso en el puerto de A Coruña, donde los vigilantes portuarios
lo tomaron por un delfín herido. De nuevo, estaba descansando panza arriba hasta
que los observadores perturbaron su siesta y se internó en el mar.
Una semana después fue identificado
en el perímetro de la base militar de Marín, allí estuvo mostrando
sus gracias durante unas horas y ya no se le volvió a ver hasta
el día siguiente al otro lado de la ría y a su paso por los
puertos de Sanxenxo y O Grove. Y, comenzó un ir venir: de nuevo,
hacia el norte, porque el 25 de marzo fue localizado en el
puerto de Muros, el 4 de abril en Rianxo y Boiro, y el 6 de
abril ofreció otro de sus show, en el puerto de Baiona.
Allí congregó
a lugareños y paisanos, que pudieron ver todo un recital de
carreras y saltos que fueron fotografiados por Santiago Fagilde.
El día siguiente no dio espectáculo; se pasó la jornada entrando
y saliendo del puerto escoltando barcos. Todo este movimiento
fue seguido muy de cerca por una Unidad Móvil de CEMMA.
chequeo mÉdico en bayona
Fue el momento de recopilar
datos. Cada vez que hay un avistamiento del delfín las gentes
de CEMMA se preocupan por su estado físico. Se registran cada
marca o cicatriz, fotografían al animal todo lo posible y se
determina su estado. El “chequeo” de Baiona indicó que las
heridas que presentaba en enero y febrero estaban bien cicatrizadas
y tenía otras heridas nuevas “pero de menor intensidad”.
En los siguientes meses, Gaspar
iba y venía entre Vigo y Rianxo. Se le veía en el puerto de
Vigo y al día siguiente estaba en Corcubión, donde dormía entre
las lanchas del puerto. Su principal afición, todos los días,
era seguir embarcaciones, observar detenidamente a los buceadores,
e imitarlos y jugar con ellos en muchas ocasiones.
En una de sus correrías de
Ría en Ría, se topó con un equipo de filmación de Océana, que
estaba inspeccionando los fondos de Arousa. Aquél 6 de junio,
Carlos Suárez, uno de los miembros del equipo, logró fotografiarle
sonriente, como posando ante las cámaras y despidiéndose, porque
esta vez iba camino de Portugal.
Hizo su entrada triunfal en
Figueira da Foz el 11 de junio, escoltando una moto de agua,
cuyo tripulante alertó a la Sociedade Portuguesa para a Vida
Salagem (SPVS). Desde ese momento, en contacto con CEMMA lo
identificaron y sometieron a una estrecha vigilancia. El Diario
de Aveiro dio la noticia de “Un famoso golfiño solitario” que
estaba de visita en la zona, que causó gran expectación. Fue
avistado en los siguientes días en el estuario del río Montego,
en el Canal de Mira, en Torreira… y pasaba las noches al abrigo
de los mejores yates del puerto de Aveiro.
gaspar acapara la atenciÓn
en portugal
Mariza Ferreira, miembro de
la SPVS y autora de las fotos de Gaspar en Portugal, recordó
a la prensa las reglas básicas de comportamiento ante la presencia
de Gaspar y comentó días más tarde la “fiebre” que despertó
la aparición del delfín, “que fue seguido
por cientos de personas que se desplazaban corriendo de un
lugar a otro, según se sucedían las noticias del avistamiento.
Fue un seguimiento espontáneo, favorecido por el principio
de las vacaciones y alentado por algunas radios locales”.
Parece como si Gaspar correspondiera a la atención que le prestaban,
porque no paró de exhibirse todos los días en un montón de
lugares de la zona.
Tras abandonar Aveiro, entre
los días 20 y 25 estuvo localizado más al norte, en el puerto
de Leixoes, donde acompañaba a los veleros en la Marina. Allí
fue fotografiado acompañando a un Optimist por Ana Rocha, que
dice. ”Lo que más le gustan son los
veleros grandes y rápidos. Siempre lo encontrábamos rondando
el más grande de la Marina.
A primeros de julio seguía
en las cercanías de Leixoes y en Foz de Douro fue fotografiado
por Paulo Rodrigues. En las imágenes se pudieron apreciar nuevas
heridas, marcas de hélices cerca de la cabeza. Durante dos
semanas no se supo dónde pernoctaba. Se le veía intermitentemente,
mostrándose siempre muy social y juguetón.
Se supo que abandonó Portugal
el 26 de julio, cuando lo avistaron en Povoa de Varzim y por
la noche e el puerto de A Guarda, donde pasó la siguiente semana.
Miembros de la Asociación Naturalista Baixo Miño (ANABAM) estuvieron
observando detenidamente su comportamiento durante aquellos
días que pasó en puerto.
Solía permanecer durante quine
o veinte minutos cerca de alguna de las barcas fondeadas, dando
vueltas a su alrededor con breves inmersiones. Las salidas
del puesto las hacía cerca de los barcos más grandes y ruidosos,
y no tardaba en volver a puerto para seguir su minuciosa inspección
barco por barco.
vacaciones en la rÍa mÁs concurrida
Llegó agosto y Gaspar decidió
quedarse en la ría con más tráfico marítimo, la de Vigo, entre
el puerto, Cangas y Moaña. De un lado y otro de la ría llegaban
noticias de Gaspar, que ha dedicado gran parte del mes de agosto
a escoltar los barcos de pasaje que cruzan la Ría. Cuando dejaba
“las escoltas” estaba en los puertos donde buceadores profesionales
llevaron más de un susto por sus repentinas apariciones.
La última anécdota de Gaspar
está fechada el 19 de agosto, cuando visitó a los buceadores
de la navaja que trabajaban en las islas Cíes. Allí mostró
mucho interés por lo que hacían los buceadores, acompañándoles
e imitando sus movimientos. No les entorpeció y los buceadores
practicaron con éxito la estrategia de la indiferencia recomendada
por CEMMA: no hacerle caso.
Desde esa fecha no se ha corroborado
que sea Gaspar alguno de los muchos delfines vistos en los
continuos encuentros que se producen en las rías gallegas,
especialmente en las de Arosa, Pontevedra y Vigo. Los patrones
de los barcos de pasajeros y pesca que habitualmente recorren
esas aguas están documentados para reconocer a Gaspar y cuando
lo vean darán el oportuno aviso.
Antes de
abandonar tierras gallegas, a primeros de septiembre, Gaspar
hizo su última aparición confirmada aunque no fotografiada.
Fue el día 7 en el interior de la Ría de Vigo y establece un
récord de permanencia en una misma zona desde que se le conoce.
En esta redacción estaremos
pendientes de las andanzas Jean Floch- Gaspar, que tiene cerca
de ocho años, pesa unos 400 kilos, mide 3 metros y se ha convertido
en una estrella mediática de la que han estado pendientes miles
de personas durante todo el verano en la Rías Baixas y norte
de Portugal.
Texto: Juan Diego M. Alcaraz, con información
y fotos de CEMMA,
Resseau Cetaces, AMBAR, CEPESMA, ANABAM, Protección
Civil,
Salvamento Marítimo, SPVS, Diario de Arousa
y Cofradías
de Pescadores de Vilaxoán,
Riveira, A Pobra, Vilagarcía y Vilanova
de Arousa