tras barcelona; balance
positivo
(BV / 14-04-08) Tras
una agotadora semana, la caravana de Tourbuceo que arrancó en
Madrid y pasó por Benalmádena, Murcia, Valencia
y Bilbao, llegó a Barcelona el sábado pasado.
En los amplios salones del Hotel Plaza, entre 11 de la mañana
y 9 de la noche pasaron cerca de 2.000 visitantes, que se
pusieron al día de las novedades en destinos de buceo,
expediciones, vida a bordo, material, fotografía,
vídeo y sus complementos para el agua.
Además
de esta revista, junto a Deep Blue-Vídeo, otras publicaciones
aprovecharon para vender su último número en el
kiosco y ofertar ejemplares atrasados. También estaban
centros especializados en buceo técnico, como “Buceo
Profundo”, que presentaban sus programas de cursos y llegaban
a acuerdos con los organizadores para encargarse de la división
de “viajes de buceo técnico”.
Respecto a
las anteriores citas pocas novedades entre los casi cuarenta
expositores, salvo Kanau, que multiplicaba su presencia mostrando
las últimas novedades de Olympus, además de sus “especialidades” en
equipos y protección para fotografía, vídeo
e iluminación submarina.
En el amplio
espacio cedido por la organización para Buceo Virtual
y Deep Blue-Video, cobró especial protagonismo nuestro
colaborador, Carlos Virgili, que presentó su libro “Fotosub
Digital. La Biblia”, que causó gran expectación.
Casi dos kilos de atractivo papel impreso con la sabiduría
de un profesional que ha enseñado a hacer fotos a muchos
de los grandes profesionales del fotosub en España.
A falta de
la cita en Tenerife, el próximo sábado, organizadores
y expositores, tras una larga “convivencia” se despidieron
con el grito: “¡hemos sobrevivido a Tourbuceo!” y
la gran mayoría nos despedíamos “¡hasta
la próxima!”. Para los que han seguido la gira
al completo, ha sido una “paliza” importante, pero
muchos expositores coincidían en que ha valido la pena
y ha sido positiva la experiencia; más para unos que para
otros. Aunque pasaran por momentos de desánimo, por ejemplo
porque esperaban más público, especialmente en
las citas de Benalmádena y Murcia.
UNA EXPERIENCIA POSITIVA
Salvo
algunos detalles que se pulirán para próximas ediciones,
la experiencia ha sido positiva en general y, eso sí que
es seguro, se ha conseguido un importante objetivo que beneficia
a todos: la difusión del conocimiento del mundo submarino.
Y todo, a través de un evento que, aunque sea “monomarca”,
es decir, bajo el paraguas de una sola gran agencia de viajes,
reúne una cantidad importante de público, ávido
de información y con muchas ganas de viajar y conocer
paraísos submarinos.
Desde fuera,
hay opiniones para todos los gustos; en foros de submarinismo
se critica a Viajes Iberia / Abando Dive Travel de “no
dejar a otras agencias participar en el evento y monopolizar
la oferta de destinos”. Parece que mucha gente desconoce
que Tourbuceo no es un salón de la inmersión, sino
una acción empresarial unilateral para que las agencias
de viajes y operadores asociados muestren al público sus
ofertas. Un escaparate al que los organizadores, para dar más
atractivo, añaden actividades paralelas y dan paso a las
empresas relacionadas con el submarinismo que se quieran sumar
a la Gira.
En esos foros
(por cierto, los más importantes están controlados
por “la competencia” de Abando) también dan
un “suspenso” a Tourbuceo por el poco público
asistente y el reducido y “cutre” espacio de las
muestras de Madrid y Valencia. Aquí tampoco valoran que
los 10.000 visitantes del último Tourbuceo en Madrid,
en esta edición se han diluido por la visita de la caravana
a otras provincias. Hace dos años, cientos de valencianos,
murcianos, andaluces, catalanes, vascos, canarios, etc. venían
a Madrid a ver el evento. Ahora, simplemente, lo esperan en sus
ciudades.
Criticas destructivas aparte, Tourbuceo
ha demostrado que sigue teniendo un “caché” importante
y no tiene pretensiones de rivalizar con otros salones de buceo
regionales, porque no lo necesita. Sin duda hace falta una gran
muestra del mundo submarino que de cabida a todos y todo lo relacionado
con éste, a precios razonables, que permitan a quien quiera
participar, mostrar sus productos sin que suponga un quebranto
económico. Pero, por ahora, sólo tenemos Tourbuceo.